11 de mayo de 2017

TELEVISIÓN PÚBLICA ¿PARA QUE TE QUIERO?

Tomando solo como ejemplo el último gran premio de Jerez del campeonato del mundo de motociclismo de velocidad y digo el último pues ejemplos anteriores hay con resultados mucho mejores, nos encontramos que los vencedores en las tres categorías han sido españoles, además de ocupar seis de los nueve escalones de los podiums disponibles en la jornada. Con estos datos en la mano, no hay que ser muy lince para darse cuenta de la potencia mundial que es España hoy día en el mundo del motociclismo de velocidad. Además y como otro dato relevante, España es el único país del mundo donde se celebran regularmente 4 pruebas del calendario del mundial, con unas afluencias de público de las mayores de toda la temporada, oscureciendo a todas las demás sedes. En definitiva, una calidad deportiva y masa social que es ejemplo mundial.

Pues a todo esto resulta que en España si quieres ver las carreras retransmitidas en directo tienes dos opciones, una pagar una suscripción de televisión a la carta, que en nuestro caso pasa por movistar TV, o bien acceder vía web a cualquiera de los portales que emiten las retransmisiones en streaming, con la lógica pésima calidad, tanto en imagen cómo en interrupciones de la señal. O sea, que si eres aficionado al mundo de las dos ruedas una de dos, o te joden la cartera o los ojos.

Y yo me pregunto ¿es normal que con estos datos la televisión pública ignore a su enorme audiencia?. El supuesto servicio público que la televisión pública(valga la redundancia) debe ejercer, pasa por el interés general, que en este caso está más que justificado. Así nos paga nuestra televisión a tanto televidente ávido de carreras. Aunque eso si, luego te sueltan series, películas, concursos o programas del más variado y diferente formato que dejan no mucho sino muchísimo que desear y que por supuesto pagamos entre todos los contribuyentes, porque gracias a políticos lumbreras aquí somos muy chulos y de anuncios nada oiga.

En fin, que aparte de otras muchas carencias de las que adolece nuestra televisión, el servicio que ofrece no cubre el interés general...en absoluto.